Como ya hemos visto, los períodos históricos no coinciden, necesariamente, con la historia de las concepciones del y sobre los hombres. En nuestro caso nos referimos al inicio de las concepciones modernas sobre la humanidad, el estado y el mundo.
Es vital para el período de la filosofía la actitud renacentista que denominamos antropocentrismo, una actitud más que un conjunto de ideas que surgió contemporáneamente con las primeras grandes ciudades europeas y la clase social que fue resultado de ellas: la burguesía.
Ubiquémonos, más o menos, en los siglos XV y XVI, cuando, después de un extenso período de economía de subsistencia, el resurgimiento del comercio expande las relaciones entre zonas distantes de Europa y reaviva el contacto con Oriente. Esto trajo aparejado una gran prosperidad para los comerciantes, quienes se enriquecieron y comenzaron a aglutinarse alrededor de los burgos, las ciudades.
Es indudable la relación que existe entre el antropocentrismo humanista y el surgimiento de la burguesía, y esta se realiza mediante el concepto de individuo.
Precisamente, al definir al individuo se referirá a quien tiene el poder y la libertad de establecer contratos, relaciones de intercambio y es poseedor de los derechos y obligaciones que manan de aquellos contratos. Todas estas nociones, tomadas del ámbito económico y del derecho, se conjugan con las clásicas antropocéntricas como el poder y la libertad en el mundo para conformar la concepción de hombre dominante durante toda la Modernidad: el hombre moderno, será el hombre burgués, cuyo eje es el intercambio y la producción de riqueza.
El hombre burgués será el hombre que no sólo tiene el derecho, sino también la obligación, de apoderarse de los recursos suficientes para producir, aquel a quien su razón guía hacia el progreso, pero no de cualquier manera, sino desde la confianza en la ciencia y en el seguimiento de las relaciones económicas.
Éstas son concebidas como naturales, como partes de la misma condición humana y del universo. Posteriormente, la Ley de la Oferta y la Demanda, tomará el lugar de mecanismo esclarecedor de estas relaciones y será el parámetro mediante el cual, el mismo sistema, el Mercado, regulará las relaciones entre las personas, es decir, las relaciones de intercambio.
El individuo, el centro del universo, es el sujeto capaz de desenvolverse en el mundo mediante su razón y con la producción de riqueza como motor de la economía y del progreso.
El hombre burgués concebirá el bien social como la suma de los bienes individuales: la sociedad no debe ser vista como un todo, porque no existe, sino que se concibe como un contrato entre los individuos libres, que se someten a él para que éste vele por sus intereses y los defienda de las amenazas externas y las predaciones internas de sus conciudadanos.
Es notable la existencia de la individualidad como característica fundamental del pensamiento, puesto que atraviesa toda la antropología burguesa: el individuo es libre de la violencia que amenaza sus ganancias y es libre para realizar las acciones del intercambio que garantizará, junto con la razón, el progreso; también es el individuo (y no la sociedad) lo que realmente existe y quien tiene los derechos que surgen de su condición de tal; y, sobre todo, es el lucro personal e individual quien guía a los burgueses en su dominio del mundo y, a fin de cuentas, lo que garantiza la estabilidad de la sociedad y de la economía.
El hombre burgués es individual, corta los lazos con los demás, quienes serán, en palabras de Hobbes, “lobos para el hombre”; los otros pasan a ser un obstáculo para la realización del lucro personal, que, en definitiva, termina siendo el principal motor de la Historia, el elemento constitutivo de la sociedad y la razón de ser de una clase social cada vez más dominante, la burguesía, totalmente dispuesta a expandir este credo antropológico desde los procesos industriales europeos y el imperialismo colonial.
lunes, 6 de julio de 2009
Dinámica de clases
En este blog encontarán las clases de Antroplogía con la frecuencia de nuestras clases habituales, presenciales. Se subirán los teóricos expositivos así como también las actividades prácticas que deberán entregar según se consigne en los respectivos posteos. La lectura de los mismos, así como las actividades que figuren en ellos tendrán caracter obligatorio.
Asimismo, deben iniciar la lectura de la bibliografía correspondiente al parcial domiciliario de este trimestre, cuyas consignas también aparecerán en acá. Les recuerdo que dicha bibliografía es "Manifiesto Comunista" de Karl Marx y Friedrich Engels y el "Discurso sobre el origen de la desigualdad entre los hombres" de Jean Jacques Rousseau. Ambos libros están digitalizados y me los pueden solicitar enviándome un correo electrónico.
Saludos y buen trabajo.
Marcos.
Asimismo, deben iniciar la lectura de la bibliografía correspondiente al parcial domiciliario de este trimestre, cuyas consignas también aparecerán en acá. Les recuerdo que dicha bibliografía es "Manifiesto Comunista" de Karl Marx y Friedrich Engels y el "Discurso sobre el origen de la desigualdad entre los hombres" de Jean Jacques Rousseau. Ambos libros están digitalizados y me los pueden solicitar enviándome un correo electrónico.
Saludos y buen trabajo.
Marcos.
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